Reparto Agrario

1978 - 2017

Brindar formación integral a las mujeres y hombres que la conforman.  Impulsar habilidades, capacidades, desarrollando nuevos modelos de organización para mejorar día con día desde una perspectiva social, económica, y productiva.

Valores

Por la consistencia político ideológica de la organización, nosotros: campesinos, indígenas y colonos, enfrentamos las estructuras de dominación de caciques; superamos burocratismos y corrupciones de autoridades locales y federales; hablamos con claridad y contundencia a los secretarios de la Reforma Agraria (SRA) en los gobiernos de los ex presidentes Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón.

En la actual administración presidida por Enrique Peña Nieto, no hemos bajado la guardia. La dirigencia nacional se ha fijado una meta: concluir con la agenda de los 11 asuntos pendientes que tiene en cartera.

En los primeros 30 días del actual gobierno, llevamos a cabo la Marcha Agrarista del Sur, desde Villahermosa, Tabasco, a la Ciudad de México para exigir atención y respuesta a 600 asuntos agrarios; el entonces secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), Jorge Carlos Ramírez Marín, se comprometió a atender 22 de ellos, fundamentalmente las compras de tierras en Tabasco, Puebla, Veracruz, Hidalgo, Chiapas y Campeche.

De esos 22 casos, logramos la resolución de 18, a los cuatro asuntos pendientes se sumaron siete más. Por las constantes movilizaciones y exigencias de atención en la ciudad de México y en las delegaciones estatales hemos logrado avanzar. Siete de los casos, cuentan con ciertas viabilidades técnicas y normativas, confiamos en que se puedan concluir entre 2017 y 2018.

Compromiso, Participación e Igualdad

hemos logrado la Titulación Agraria de 3,2 millones de hectáreas

En 4 décadas
de lucha,

En nuestros 39 años de existencia,
hemos logrado la titulación de
3.2 millones de hectáreas de ejidos, comunidades y terrenos nacionales.

 

Para la organización, los casos de Chignahuapan, Puebla, y el del nuevo centro de población Lázaro Cárdenas, en Huimanguillo, Tabasco, son los más complicados.

En el caso de Lázaro Cárdenas, el secretario de la Reforma Agraria, Abelardo Escobar Prieto, durante el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, impuso una reforma para impedir que las tierras en posesión “privada” puedan ser regularizadas por la vía de la compra por la federación, lo que complicó la solución. Las familias poseen una superficie de 600 hectáreas; por su organización y esfuerzo han logrado edificar pequeñas granjas avícolas y huertos familiares.

El historial jurídico de Chignahuapan, Puebla, tiene dos acciones agrarias pendientes como nuevo centro de población.

 Hemos recibido algunos casos en los que los grupos entregan la demanda a diversas agrupaciones, lo cual complica las cosas”, explica el dirigente nacional de la UNTA, Álvaro López Ríos, y aclara: “en ninguno de los casos hay trato de privilegio, ni de acuerdo de compra o regularización por amistad o compadrazgo”.

La dura lucha por la tierra

Desaparecidos, asesinados y represiones marcaron la lucha por la tierra

La larga trayectoria de disputa por la tierra y defensa de sus derechos tuvo consecuencias para cientos de nuestros compañeros. Al menos mil 262 campesinos y líderes locales murieron y desaparecieron, cientos más fueron encarcelados. Entre los desaparecidos están: el potosino e integrante del primer comité nacional de la organización, Juan José Rodríguez, y Joaquín Marcos Hernández, dirigente en la huasteca hidalguense. También de la huasteca hidalguense fueron asesinados la líder Austreberta, Pedro Beltrán y el Chino Hernández.

La matanza de indígenas en 1975 en Huejutla, Hidalgo;  la de Wolonchan, Chiapas (15 de junio, 1980) y la del predio Rancho Nuevo, municipio de Pantepec, Puebla (2 de junio, 1982) marcaron a varios jóvenes militantes del PST, quienes después se integraron a la UNTA.

Las matanzas en Wolonchan, Chiapas, y en Pantepec, Puebla, “nos marcaron a varios porque creímos que se había roto el orden constitucional y la legalidad en el campo; estuvimos cerca de organizar un movimiento de autodefensa, pues el gobierno nunca actuó para castigar a los responsables de las masacres”, recuerda Álvaro López Rios, dirigente de la UNTA.

Desde la matanza en Huejutla, en la región de la huasteca hidalguense, estuvimos en todos los conflictos de confrontación que se registraron en esa y otras zonas del país; ganamos casi todas las peleas en materia agraria.

El gobierno de Miguel de la Madrid mantuvo un asedio represivo en contra de los movimientos campesinos e indígenas y de los luchadores sociales. Prácticamente hubo rienda suelta en ese gobierno, campeó la impunidad, por ello se asumieron actos de autodefensa.

La organización retomó la estrategia de constantes movilizaciones y plantones en la SRA y sus delegaciones; tomas de tierras y establecimiento de campamentos cercanos a ellas. La demanda de entrega de los títulos agrarios y la regularización de ejidos, comunidades y terrenos nacionales tuvo resultado, se empezaron a obtener los documentos para Tamaulipas, Jalisco, Chiapas, Guerrero, Michoacán, Sinaloa, entre otras entidades.

En la UNTA nos opusimos, en 1992, a la reforma del artículo 27 constitucional, impuesta por el presidente Carlos Salinas de Gortari, por ser anti campesina y cancelar el reparto agrario y derecho a la tierra.

Años después la demanda por la tierra de la organización quedó plasmada en el Acuerdo Nacional para el Campo, firmada el 29 de abril de 2003, con el gobierno de Vicente Fox, quien incumplió dicho pacto.

Al gobierno de Felipe Calderón se le demandó cumpliera con el citado acuerdo.  También incumplió.

La llegada de Donald Trump al gobierno de Estados Unidos trae consigo la revisión del TLCAN, pero el gobierno de Enrique Peña Nieto, como hace 24 años, repite el error de no incluirnos a  las organizaciones sociales campesinas en la discusión de dicho acuerdo.

La UNTA demanda se le incluya en la revisión del TLCAN para que no se repita el descalabro social, productivo y económico del campo, provocado por la actitud recurrente de cerrazón de las diferentes administraciones.

Los mexicanos no debemos aceptar que nuestro país siga incrementando las importaciones de alimentos. Desde el TLCAN las compras al extranjero se incrementaron en 45 por ciento.

El cambio debe empezar por la reorientación del presupuesto para el campo. Hay que volver a discutir la Ley Agraria pues las trasnacionales, agroexportadores, empresas mineras nacionales y extranjeras, se han convertido en los hacendados del siglo XXI, quienes nuevamente han concentrado la tierra y los recursos naturales.

La mano invisible del mercado y de la tecnocracia sigue beneficiando a unos cuantos.

La lucha que dio origen a la UNTA está más viva que nunca. La batalla por la tierra continúa, los ideales de Emiliano Zapata siguen vigentes para el campesinado.

© 2017 Unión Nacional De Trabajadores Agrícolas, MÉXICO

Eligio Ancona #67, Col. Santa María la Ribera, Del. Cuauhtemoc, CP 06400 - CDMX, MÉXICO

Tel. (55) 5547 1355
  • White YouTube Icon
  • w-facebook
  • Twitter Clean
 - Correo :
ENLACE :